- 20 años de cabello largo
- la sensación de estar encerrada en el "antes" de un makeover
- la cabeza tomando demasiado vino con las otrás mamás en una fiesta infantil
- el morral de mi hija en la fiesta infantil con aquello de que perdí la cabeza con el vino
- las ganas de hacer las muchas cosas que debería ponerme a hacer
domingo 8 de noviembre de 2009
Lo que perdí ayer
miércoles 4 de noviembre de 2009
El libro negro de colores
Soy bibliotecaria en un colegio internacional. Me toca una sesión semanal con cada salón de clases. En ellas enseño a utilizar la biblioteca, a seleccionar libros, a utilizar el catálogo electrónico, a encontrar información en el internet, y sobre todo, a disfrutar de la lectura.
Cada semana, con los alumnos de kindergarten a segundo grado, les leo un par de cuentos. Mi colegio participa con otros colegios internacionales en un galardón a los mejores libros infantiles. Lo llamamos el Premio Panda. Esta semana, me toca leer el décimo libro de los 12 nominados, The Black Book of Colors. Ya había visto que el libro está traducido del español y que el título original es El libro negro de los colores. Nuestra colección de libros tiene muchos que son traducciones al inglés pues intentamos hacerla lo más internacional posible. Como es una colección extensa, no conocía el libro antes de ésta semana.
Hoy es miércoles. Ya había compartido el libro con mis alumnos de kinder y de primer grado el lunes y el martes y todos habíamos quedado fascinados. Hoy, cuando me preparaba a leerlo con los de segundo grado, leí por fín las reseñas de las autoras. ¡Qué sorpresa y qué orgullo ver que tanto la autora como la ilustradora son venezolanas!
El Libro Negro de los Colores es magnífico. El narrador nos cuenta como su amigo Tomás describe los colores con cuatro sentidos: los siente, los huele, los saborea, los escucha. Las descripciones son poéticas y las ilustraciones son impresionantes, pues el libro está impreso sobre páginas negras con dibujos rebosados y lenguaje braile. El texto es sencillo y precisamente por ello, sofisticado. Es un reto intelectual y emocional ver los colores como los describe Tomás. Lo pueden leer aquí en youtube, pero de verdad vale la pena tenerlo en las manos para sentirlo.
Hermosísimo. Si no lo tienen, lo recomiendo altamente. Si lo tienen, léanlo de nuevo. Si escuchan cuidadosamente, me escucharán a mí leyéndolo también. Este es un libro para repetir y repetir.
Felicitaciones a Menena Cottin y Rosana Faría por merecidamente recibir el premio Nuevos Horizontes de la Feria del Libro Infantil en Bologna 2007 por éste libro. Se merecen muchos premios más. De veras, un libro magnífico.
Imágen tomada de http://www.libroseducativos.com
MC: Para tí. ¡Cómo te va a gustar!
sábado 31 de octubre de 2009
El mundo en parques
En Tianjin hay muchos parques y son muy usados por el público. Además de los parques, en cada esquina y cada plaza se reune la gente a descansar y disfrutar del aire libre. Es común ver gente haciendo tai chi con o sin espadas, señoras practicando danzas folklóricas y modernas, a parejitas haciendo picnic, y a dueños paseando a sus perros o sus pájaros enjaulados. Por supuesto por ley de Murphy, de ésta lista yo no ví nada durante éste mes.
Lo que sí vi fueron peces amaestrados, jugadores de ajedrez, estatuas y un viejito coqueto sonriéndome desde un banco. Más fotos de los parques de Tianjin aquí.
P.D. Me he dado cuenta que para lograr tomar fotos, me tengo que poner cita porque si no se me pasa el mes sin darme cuenta.
jueves 29 de octubre de 2009
Cositas de familia
Mi marido
El lunes pasado fue el cumpleaños de mi marido. A él no le gusta que le digan nada, que nadie sepa, que haya fiesta ni alboroto. Lo que le gusta es cenar nosotros cuatro solos y comer torta, hecha por él. No es sacrificio pues él hace la mejor torta de chocolate del mundo, créanme. Con tantas objeciones, siempre se me hace dificil encontrarle un regalo. Probablemente él preferiría que no le dieramos nada, pero como el que da el regalo también lo disfruta, a esa preferencia no le hago caso. A fín de cuentas, lo complazco en todo lo demás.
Este año le compré un par de audífonos Bose con estuchito de cuero. Los encontré en un mercado en Beijing en junio a un excelente precio y se los tenía guardados. Tan bueno fue el precio que también me compré un par de audífonos a mí, y los he estado usando con gran placer desde entonces. Pues bien, por fín llegó el día del cumpleaños. Mi hija con mucha ilusión le envolvió la caja de los audífonos y me felicitó porque a su papá le iba a gustar su regalo.
Cenamos, cantamos cumpleaños (en inglés, español, y chino), comimos torta, y por fín fue la hora de abrir el regalo. A mi marido se le abrieron los ojos en apreciación cuando vieron la caja de la marca Bose debajo del papel de regalo y con gran emoción abrió... ¡una caja vacía! Los cuatro quedamos perplejos por un momento, ¿quién se habría robado los audífonos de manera tan sigilosa? Pasaron unos cuantos segundos en silencio antes de que me cayera la monedita. ¡Le envolvimos la caja de los míos! Menos mal que conseguí la caja nueva pronto porque si no hubiese agregado regalos a la lista de "no quiero para mi cumpleaños."
Mi hijo
Toda su vida, Michaelito ha tenido gente que recoja tras de él. Por más que insistimos, él siempre deja su ropa usada tirada en el piso y los platos sucios sobre la superficie más cercana. Mi marido lo estaba regañando y al final le demandó,
- ¿Quién te va a lavar la ropa cuando estés en la universidad si no aprendes a recoger ahora?
Sin vacilación, mi hijo, que odia a las niñas con todo el fervor de un niño de 10 años, contestó,
- Mi novia.
Mi hija
Andreína es una princesa. Tiene vestidos de princesa china, de princesa Disney, de princesa Barbie, y en todos los colores. Su fiesta de cumpleaños de éste año fue con tema de princesa, con una piñata en forma de carroza y una torta en forma de castillo. Sus amiguitas todas vinieron con sus propios trajes de princesa y todo fue exquisito y princesal. Una de las actividades fue maquillarse para "ir al baile."
Eso fue el sábado. El domingo cambió la cosa. Se acabó la princesa Andreína. El maquillaje para el baile lo usó para tatuarse la cara. Les presento a Andreína la Indomable, guerrero feroz.
El lunes pasado fue el cumpleaños de mi marido. A él no le gusta que le digan nada, que nadie sepa, que haya fiesta ni alboroto. Lo que le gusta es cenar nosotros cuatro solos y comer torta, hecha por él. No es sacrificio pues él hace la mejor torta de chocolate del mundo, créanme. Con tantas objeciones, siempre se me hace dificil encontrarle un regalo. Probablemente él preferiría que no le dieramos nada, pero como el que da el regalo también lo disfruta, a esa preferencia no le hago caso. A fín de cuentas, lo complazco en todo lo demás.
Este año le compré un par de audífonos Bose con estuchito de cuero. Los encontré en un mercado en Beijing en junio a un excelente precio y se los tenía guardados. Tan bueno fue el precio que también me compré un par de audífonos a mí, y los he estado usando con gran placer desde entonces. Pues bien, por fín llegó el día del cumpleaños. Mi hija con mucha ilusión le envolvió la caja de los audífonos y me felicitó porque a su papá le iba a gustar su regalo.
Cenamos, cantamos cumpleaños (en inglés, español, y chino), comimos torta, y por fín fue la hora de abrir el regalo. A mi marido se le abrieron los ojos en apreciación cuando vieron la caja de la marca Bose debajo del papel de regalo y con gran emoción abrió... ¡una caja vacía! Los cuatro quedamos perplejos por un momento, ¿quién se habría robado los audífonos de manera tan sigilosa? Pasaron unos cuantos segundos en silencio antes de que me cayera la monedita. ¡Le envolvimos la caja de los míos! Menos mal que conseguí la caja nueva pronto porque si no hubiese agregado regalos a la lista de "no quiero para mi cumpleaños."
Mi hijo
Toda su vida, Michaelito ha tenido gente que recoja tras de él. Por más que insistimos, él siempre deja su ropa usada tirada en el piso y los platos sucios sobre la superficie más cercana. Mi marido lo estaba regañando y al final le demandó,
- ¿Quién te va a lavar la ropa cuando estés en la universidad si no aprendes a recoger ahora?
Sin vacilación, mi hijo, que odia a las niñas con todo el fervor de un niño de 10 años, contestó,
- Mi novia.
Mi hija
Andreína es una princesa. Tiene vestidos de princesa china, de princesa Disney, de princesa Barbie, y en todos los colores. Su fiesta de cumpleaños de éste año fue con tema de princesa, con una piñata en forma de carroza y una torta en forma de castillo. Sus amiguitas todas vinieron con sus propios trajes de princesa y todo fue exquisito y princesal. Una de las actividades fue maquillarse para "ir al baile."
Eso fue el sábado. El domingo cambió la cosa. Se acabó la princesa Andreína. El maquillaje para el baile lo usó para tatuarse la cara. Les presento a Andreína la Indomable, guerrero feroz.
domingo 25 de octubre de 2009
Si ves la piñata te mueres...
Esta ha sido una semana ajetreada. En el colegio, estuve encargada de organizar la celebración por el aniversario de la ONU, que fue el viernes. Somos un colegio internacional y por lo tanto, celebrar el día de las Naciones Unidas es como celebrar Navidad. Tuve un comité a mi cargo y juntos laboramos durante un mes con los preparativos. Todo salió bien, menos mal, y si Dios quiere no me toca ser la presidenta del comité el año que viene. Fue un trabajón.
El sábado tuvimos la fiesta de cumpleaños de mi hija. En este evento, tan sólo tenía 7 invitadas, pero sin comité, me tocó organizarlo sola. Nada más la piñata me tomó 4 días. Mi hija quiso una piñata en forma de carroza de la Cenicienta pues la fiesta era con tema de princesas. Me da asco el periódico mojado, asi que no quería hacer la piñata de papier maché. Gracias a una amiga, encontré instrucciones para hacer una esfera con cartón. Están aquí, en inglés.
Para hacer una piñata esférica como la hice yo se necesita:
- 4 tiras de cartón
- mucho, mucho, pero mucho tirro (cinta adhesiva fuerte)
- una cuerda para el interior de la esféra
- papel crepé cortado en tiras y desflechado
- papel contact en colores para las puertas
- dos pedazos largos de cartón para las ruedas
- paciencia
- salivita
El collage muestra los pasos que seguí, y también tengo fotos en facebook.
Fue todo un proceso. El collage no muestra el trasnocho, los errores, ni las imprecaciones que solté. No me quedó completamente redonda*, pero los que sí quedaron redondos fueron los ojos de mi hija cuando la vió completa, y también redondas quedaron de la impresión las bocas abiertas de las invitadas y sus mamás.
Tanto trabajo, para que un montón de niñitos les cayera a golpes y me dejaran ésto.
*
El título de la entrada es lo que le escuché decir a Andreína cuando saludaba a sus amiguitas el viernes en el colegio.
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